TESTIMONIOS

de Nuestros Pacientes

En Fisioreynst buscamos mejorar la vida de nuestros pacientes, y es un enorme orgullo ver cuando eso sucede. Es por eso que queremos compartir algunos testimonios de nuestros pacientes, y su experiencia con el test de incompatibilidad alimentaria.

Llevo cinco años con el tratamiento Medisynx y puedo decir que todo esfuerzo obtiene su recompensa. El día que tome la decisión de entrar en el tratamiento reconozco que estaba ya desesperada. Supuestamente me cuidaba e intentaba llevar una alimentación “sana”. Seguía las pautas de los médicos en todo momento y tomaba la medicación indicada. Dentro de las diferentes corrientes nutricionales fui probando para ver cual encajaba mejor. Notaba ciertos cambios al principio, pero luego todo volvía a ser lo mismo. Ahí empecé a ser muy consciente de que la alimentación seguro que tenía que ver con mi estado de salud. Tarde tiempo en decidirme porque el estudio se ofrece con acupuntura y yo en ese momento era muy reacia a la medicina china. No entendía como eso me podía ayudar. Luego con mi experiencia personal fui consciente que Medisyns fusionó lo mejor de la medicina oriental y occidental para ofrecer un tratamiento óptimo y poder trabajar con el sistema linfático.

El motivo fundamental por el que comencé fue por problemas digestivos, padecía pesadez de estómago, estreñimiento y fisuras anales operada varias veces. Dentro de ginecología bartholinitis recurrentes y cada vez que me empezaba de vuelta al hospital. Lo último y no menos importante colon irritable y por el ritmo de vida que llevaba todo el mundo me decía que era estrés. Esto al final limitaba muchas veces mi día a día por el dolor, malestar y desesperación porque realmente no hay tratamiento como tal para curar el problema de raíz.

Por otro lado, comencé a desarrollar alergias a productos y a nivel neurológico tengo un nódulo periatrial derecho que puede ser una de las causas del porque a lo largo de mi vida en momentos de estrés he sufrido desmayos, convulsiones y alguna crisis epiléptica. Para el problema neurológico nunca pensé que este tratamiento podría ayudar. De eso fui consciente durante el primer año de tratamiento cuando todo esto comenzó a cambiar.

Recibí los resultados y fue muy duro gestionarlo porque no lo tengo fácil. Me quitaron un montón de productos, pero hoy en día puedo decir que como más variedad que antes. Al final nos acostumbramos a comer lo mismo y no somos conscientes de todo lo que hay. También me salió la cándida albicans alta. Reconozco que esto fue lo peor porque a aparte de seguir la dieta tienes que quitarte el azúcar, alcohol y tomar un antifúngico que tampoco es que sea muy barato. Llevaba un ritmo de vida muy estresante y tenía mucha ansiedad así que fue una época que quitarme el alcohol cuando lo utilizaba para desconectar con los amigos pues reconozco que me costó. La cándida albicans a nivel sistémico es muy destructiva porque influye mucho en el estado anímico y la evolución del paciente con sus síntomas tiene más picos. Después de un año y medio con el tratamiento de la cándida caí en picado por un tema personal y me aparté un tiempo corto del tratamiento y como consecuencia sufrí un ataque.

Ahí fui muy consciente, más que nunca, que todo lo que tengo son enfermedades inducidas por la alimentación. Si cuido mi sistema inmunológico, este está mucho más fuerte y mis enfermedades, que por desgracia genéticamente son las que me han tocado, no se muestran.

Aprendí mi lección y volví a ponerme manos a la obra. Siempre lo explico igual este tratamiento es activo por parte del paciente y hay que ser estricto y seguir las pautas.
Voy a resumir todos los cambios que he tenido desde que empecé: problemas digestivos y colón irritable desde el primer mes note cambios, no volví a sufrir una bartholinitis, no tomo antiepilépticos, no tengo alergias, aumento el rendimiento deportivo, la recuperación, sudoración que tenía nocturna desapareció, mejoro la piel, el peso llevo toda la vida cuidándome para no engordar, ahora no tengo problemas, mucha energía. Todo esto se resume en calidad de vida.

Puedo decir que soy una paciente que nunca dejará el tratamiento, que lo recomiendo al mundo entero como una ayuda y una opción más de salud y calidad de vida. El esfuerzo es grande, a nadie nos gusta que nos toquen la comida, pero la recompensa es mayor

Os presentamos un testimonio muy interesante sobre la evolución de un paciente con autismo y su madre.

Héctor en la actualidad tiene 4 años y fue diagnosticado de TEA con 2 años y 3 meses, es el pequeño de tres hermanos, de 10 y 7 años.

Héctor tuvo un desarrollo aparentemente normal hasta el año, aunque siempre fue un bebe muy irascible con bastantes problemas para dormir. Hasta el año se relacionaba bien con sus hermanos, jugaba e intentaba imitarlos e incluso adquirió lenguaje (Mama,pan , agua… ).Su desarrollo psicomotor es normal, presenta una gran agilidad.Desde bebé era muy selectivo con las personas, tenía un gran apego hacia nosotros sus padres y rechazaba a sus abuelos. 

Es a partir del año cuando empezamos a notar que algo no iba bien ya que no señalaba, empezó  a rehuir la mirada, a no responder a su nombre, a ser muy independiente y no querer ya relacionarse con sus hermanos.Sobre los 18 meses comienza con intereses muy restringidos, no le llaman la atención los juguetes y comienza con movimientos repetitivos de sus manos (a modo de aleteo y hacer sombras delante de su cara con los dedos).

Es en este momento cuando tomamos la decisión de buscar ayuda, primero con su pediatra que nos deriva al Centro Base, quien nos pone en contacto con la asociación local (AUTRADE) especializada en TEA y otros Trastornos del Desarrollo, donde comienza con sesiones de estimulación y logopedia. Siendo diagnosticado de TEA con 27 meses de edad.

Además de los problemas de conducta, y lenguaje ( numerosas rabietas, no mantenía ningún contacto ocular, numerosas estereotipias), Héctor presenta también desde los 18 meses aproximadamente numerosos problemas gastrointestinales (diarreas crónicas, problemas de mala absorción,, dermatitis atopica y un importante problema del sueño), le realizamos numerosas pruebas (analíticas, cariotipo, RM, Potenciales auditivos, EEG) dando este último como resultado unas descargas durante el sueño que requieren que tome un antiepiléptico.

Es entonces cuando aconsejados por un conocido decidimos probar con el tema de la alimentación realizándole a Héctor y a Lucia su madre que sufre desde hace 5 años una neuralgia del trigémino que no ha respondido a ningún tratamiento una analítica sobre las incompatibilidades alimentarias, así como un tratamiento de acupuntura para favorecer el drenaje linfático y así eliminar las toxinas acumuladas en el organismo de Lucía y Héctor.

Este tratamiento fundamentalmente basado en la dieta a permitido que después de un año Lucía no haya vuelto a tener una crisis de dolor de trigémino, pudiendo volver a llevar una vida normal sin dolor y sin tomar ninguna medicación, pues antes de esto llego a tomar hasta tres tipos distintos de antiepilecticos e incluso a tener que administrarle en urgencias, anestésicos para cortar el dolor, a no poder lavarse los dientes, a no poder salir a la calle en los días de viento y frío, a no poder meter la cabeza debajo del agua, y hoy hasta se puede poner sus gafas de sol y volver a usar sus diademas.

En lo referente a Héctor el cambio a sido muy importante y aunque sabemos que el autismo no tiene cura, ha mejorado considerablemente, ya responde a su nombre, responde perfectamente a órdenes sencillas, mantiene la mirada, le ha vuelto a llamar la atención los juguetes, juega con sus hermanos, está contento, no tiene rabietas, tolera los cambios en sus rutinas, está muy integrado en su colegio con otros niños sin problemas e Incluso sus profesores y terapeutas dicen que Héctor a sufrido un cambio considerable desde el año pasado, y en lo referente a sus problemas intestinales han desaparecido por completo, incluso sus problemas de piel también han desaparecido, desde hace seis meses ya no tiene descargas durante el sueño y ha empezado a dormir bien.

Inicio del tratamiento mediados de marzo 2015. Realicé la analítica y pruebas sin tener una enfermedad como tal, más bien una serie de problemas de salud. Mi nivel de Cándida Albicans CA resultó ser alto, cercano al 5. Debía suprimir azúcar y alcohol, al menos, 24 meses. Estos son los  motivos de salud para someterme a las pruebas y aceptar tratamiento:

Digestiones lentas, de 4 y 5 horas, dolorosas y una constante hinchazón de estómago, independientemente de la ingesta. Dificultades y alteraciones para evacuar, tanto por defecto como por  exceso. Aftas bucales y herpes labial que padecía de forma habitual, cuando estaba cansada, o después de algún resfriado. Resfriados recurrentes, que iniciaban siendo nasales y evolucionaban a sinusitis e inflamación de garganta, etc. Nula resistencia al frio y a los cambios de temperatura.

Herpes labial y “Acné rosáceo”, dolencias heredadas de mi madre, con el cansancio y/o cambios de temperatura. En un momento dado llegué a tener una cierta “alergia al sol” y se acompañaban de herpes labiales en los primeros días de exposición de verano.

Aftas bucales, constantes y sangrantes, a pesar de una higiene y revisión periódica, mi dentista trató de averiguar si se trataba de un problema de saliva, sin poder concluir nada concreto, una dentadura muy afectada, con caries recurrentes a pesar de llevar una estricta higiene bucal.

La eliminación total de “cándida albicans” se resistió, teniendo que prolongar el tratamiento, que iba a ser de 2 años y medio, hasta casi 5 años. Sin azúcar ni alcohol y 3 cápsulas de Kolorex al día. Por residir fuera de España había dificultad para efectuar sesiones de acupuntura frecuentemente, y pienso que podría haber acortado el tratamiento de haber podido tener más sesiones de acupuntura.

Lo peor, que era el estómago, con dolor frecuente y fuerte, constantes problemas digestivos: gases, hinchazón, malas y largas digestiones. Esto ha cambiado radicalmente, mis digestiones ahora son normales, no tengo gases. Solo se altera cuando ingiero ciertos alimentos no autorizados, no todos los prohibidos, algunos si que siento reacción, pero no todos.

Las aftas en la boca ahora han desparecido y ya ni recuerdo cuándo fue la última vez que tuve y también los herpes labiales así como las reacciones cutáneas.

Soporto bien los cambios de temperatura, también ha mejorado el aspecto de la piel, más hidratada a la vista. Ahora ni recuerdo mi último resfriado, que antes eran recurrentes (nasales, de vías altas o de garganta).

El insomnio y la mala calidad del sueño eran algo habitual, provocando cansancio y falta de atención; han mejorado de forma notable, y aunque me despierte en la noche, vuelvo a dormir sin dificultad.

El cambio que experimentó el cabello fue una sorpresa, ahora tengo mucho más y más fuerte, crece con volumen y brillo, con mucho mejor aspecto, y lo mismo puedo decir de las uñas, que ahora son más resistentes y no se quiebran.

Reacciones:

Las primeras semanas del tratamiento trajeron una mejoría evidente, de estómago sobre todo, así como del sueño, sin embargo, trascurridos unos 2 meses, experimenté algo como un retroceso, otra vez molestias de estómago y nauseas, cansancio, mal humor e irritabilidad. Estos últimos los achacó la doctora Dra. Vink al proceso depurativo que se estaba llevando a cabo.

También tuve una lumbalgia, que traté con calor local, ejercicios.

Un tiempo después tuve otra vez molestias de tipo muscular y/o tendón, que pasaron con estiramientos y aplicación de un spray que me recomendó la doctora: “Shaolin osteoessence” y calor local.

También sufrí una serie de molestias en la boca, dolor de dientes, de encías, pero no localizados en un punto. El dentista trató de localizar el origen pero no encontró nada. La Dra. Vink me proporcionó el remedio “yellow form” y lo achacó igualmente a la depuración que se está llevando a cabo.

Conclusión:

Recomiendo que se advierta al paciente que al poco tiempo del tratamiento se puede experimentar algo parecido a una recaída o retroceso y que, siendo advertido, lo comunique si le ocurre.

Debo indicar que alguno de los alimentos “prohibidos” son tolerados cuando de forma esporádica los he tomado en pequeña cantidad, sin embargo otros rápidamente me provocan reacción y lo primero que noto es el dolor de estómago, en algún caso alguna reacción de piel o afta bucal.

Pienso que el sistema inmune debe mantenerse en algo parecido a un “estado de alerta”, ingiriendo un poco de los alimentos que siendo prohibidos no representan molestias.

Al principio del tratamiento me pareció que adelgazaba, pero lo cierto es que el peso no ha variado de forma significativa, aunque si que me siento más ligera y menos hinchazón de estómago.

Cuando he podido acudir a sesión de acupuntura con la doctora he apreciado gran adelanto, es lástima que no haya podido hacerme alguna más al no vivir en España.

De momento cuando me han surgido problemas los he podido solucionar con homeopatía, el malestar de estómago con almax o algún remedio natural…y así voy avanzando.

Mi nivel de energía ha mejorado notablemente, mi estado de salud ha dado un giro total.

Mi intención es continuar respetando el régimen por restrictivo que pueda resultar, pues los resultados son altamente positivos, más de lo que nunca hubiera imaginado.

Ahora cuando escucho que alguien de mi entorno tiene problemas de piel, reacciones o manifestaciones, cuando observo que alguien se queja de engordar sin saber bien porqué, cuando tienen molestias estomacales sin causa médica concreta, o con ella, recomiendo este método.

Mi experiencia es rotundamente positiva y no me canso de recomendarlo, asumiendo que la mayoría de la gente no quiere oir hablar de suprimir según qué alimento “para siempre”, o la necesidad de no tomar alcohol ni azúcar temporalmente.

Me llamo Belén, lo primero voy a contaros un poco mi historia, tengo 33 años, con 26 años me diagnosticaron una artritis psoriasica que se fue desarrollando poco a poco y que me dio bastantes problemas.

De entrada me genero unas deformaciones en las manos y dolores de cabeza, tenia poca energía, estaba todo el tiempo cansada, me quería morir. Podía dormirme en un coche, en un cine, en un asiento en cualquier sitio, siempre estaba cansada, aparte de eso tenia bruxismo, apretaba muchísimo la boca, que ello ayudaba a los dolores de cabeza.

Bueno, siempre he tenido varios problemas como conjuntivitis, temas digestivos, se me hinchaba mogollón la tripa, estaba bastante mal.

Así que cuando empiezan a diagnosticarme esta enfermedad empecé a tomar una medicación 4 dosis al día; Dentro de los efectos secundarios que producía era que no me podía dar el sol, era fotosensible.

A pesar de tomar la medicación que me dieron, empecé a desarrollar problemas en las muñecas, en las rodillas, en los tobillos, codos, siempre me molestaban los juanetes, las manos, bueno en general lo que es la parte articular me dolía todo.  Como si fuera un tema de reuma brutal, mi doctora de ese momento decidió cambiarme la medicación y darme una mucho mas fuerte.

En ese momento Carolina me presentó esta opción o filosofía de vida maravillosa, que es lo mejor que me ha podido pasar a lo largo de mi vida, llevo 4 años feliz.

Yo vengo del deporte soy una persona súper disciplinada por lo cual, no tuve ningún problema, en cuanto a llevar alimentación.  Cuando sin saberlo me cuelan algo que no puedo en un restaurante, claro que mi cuerpo lo nota y me puede salir un poco de soriasis en un codo, o un poco de malestar en la tripa.

Hoy en día ya estoy limpia, ya llevo muchos años metida en el tema de la analíticas, es cierto que al comenzar tarde un tiempo hasta que me pude sacar la medicación completamente pues no se quita todo de golpe lógicamente. Realmente al año es cuando empecé a ver todo de una manera mucho mas global, y los cambios que había tenido.

Ahora duermo fenomenal, me entra el sueño a las once y me levanto a las siete y media, ocho. Ha cambiado completamente mi tema del sueño, el cansancio cero, voy siempre muy bien con muchísima energía.

A todo esto, añado que yo soy una paciente que sigo haciendo acupuntura, la acupuntura es cierto que es un tema de drenaje linfático, para mi es fundamental por que no deja de ser algo que por cosas que vas colando, es importante hacer, yo mínimo hago 2 al año, y tan contenta, es decir que estoy encantada.

Quiero deciros para aquellos que habéis empezado o que lleváis tiempo que sigáis, que esto merece la pena que es una filosofía de vida no hay duda, lo único que realmente pueda afectarlos es la parte social pero que esta todo en la cabeza, si tu eres capaz a organizarte y a ser una persona donde preguntas las cosas  y pides, luego socialmente tus amigos lo entienden y lo compartes con ellos no tienes por que tener algún problema y en casa que te voy a contar… Asique nada chicos, esa es mi historia espero que os halla gustado y mucho animo con todo, un saludo!

Tenia mucho dolor muscular debido a mi trabajo y demás, no rendía lo que tenia que rendir, después a nivel de piel estaba como se me arqueaba mucho, a nivel digestivo soy una persona bastante nerviosa, y al comer lo que no debes de comer se acentúa mas ese nerviosismo, ese estrés.

Lo primero que note en mi caso además de una baja de 12 kilos desde abril, es que se haya bajado a pesar que en ese momento y por motivos laborales, no estaba haciendo deporte.

Antes de iniciar estas analíticas quería adelgazar y no podía, yo me acuerdo de una anécdota así un poco graciosa, fuimos de vacaciones lo típico, libre por la mañana, tarde, y por la noche cenaba fruta (justo la que no puedo cenar) y digo… pero a ver Silvia hemos estado 10 días de vacaciones, he comido frutas por la noche y vengo con 3 kilos mas, pero que me pasa? Pues era justamente que tomaba bastante cantidad de esa fruta que generalmente es sana pero claro como todo depende de tu genética yo esa fruta que comía todos los días para mi cuerpo era incompatible.

Después de al cabo de tres meses o por ahí ya note que bajaba de peso, no era consiente hasta que por la ropa y demás te vas dando cuenta.

Estoy súper agradecido con Carolina y Ann porque no pensaba yo, que me fuese a quitar tanto peso, y dolores tan progresivamente y de una manera muy limpia.

Mi pareja y yo nos metimos en ella, llevamos poco tiempo, llevamos solo 6 meses.

Tengo trastorno del sueño, tenia semanas que eran todos los días despertarme con pesadillas horribles, y al día siguiente despertarme agotada, y claramente no poder rendir lo que debía.

Entonces a raíz de entrar aquí, sí que he notado que duermo muchísimo mejor, tengo algún día en concreto así a nivel de estrés, pero son lo menos.

Hoy en día ya tengo energía, la piel mucho mejor, a nivel digestivo se nota mucho, a nivel muscular también. Yo sufría con las cervicales, trabajo mucho con el ordenador  y estar todo el día trabajando muchas horas de pie, la zona cervical se agarra muchísimo, no tengo nada de eso, entonces yo de verdad lo recomiendo.

Lo que tengo que decir es que hay que tomárselo en serio, como decían mis compañeros, si no te lo vas a tomar en serio, no merece la pena porque esto no es una dieta simplemente para perder peso, es una filosofía de vida, entonces si te metes es para hacerlo bien.

Lo que no puedes hacer es si tienes la mentalidad de… yo prefiero ir al medico y tomar la pastillita que es lo fácil pues no merece la pena que hagas esto, en serio, voy a hacerlo y voy a comprometerme y voy a cumplirlo por que es donde realmente vas a ver los efectos de Carol.

Me llamo Elena, Os cuento un poco mi experiencia, decidí hacerme las analíticas, porque desde siempre había tenido problemas con la comida, problemas intestinales en el sentido de que las cosas no me sentaban bien desde pequeña.

Ya con mas edad, me hice vegetariana y en lugar de sentirme cada vez mejor, pues me di cuenta de que me estaba sintiendo cada vez peor y entonces fue como darme cuenta de que había algo que yo estaba comiendo que no me sentaba bien, porque la comida que yo hacia era muy sana y siendo tan sana pues no podía ser, no?, me sentía muy cansada, cada vez tenia mas alergias, pues tanto de pólenes, como de comida, como de medicamentos, era como una sensación de todo me da alergia, muchos problemas digestivos porque comía un plato pequeño de comida y estaba haciendo la digestión toda la tarde, una pesadez tremenda, cada vez comía menos y sin embargo como que engordaba mas, estaba hinchada, y bueno sin que fueran como problemas muy graves de salud, yo veía que algo estaba funcionando mal entonces fue cuando decidí hacerme los análisis.

Conocía a Carol, de hacia años, y la verdad es que después de hacerlos primero sufres un impacto importante, porque al analizar tantos alimentos y tener que quitarte unos cuantos de uso habitual (como podía ser en mi caso el trigo o la leche de vaca y el perejil o cosas así), que dices pero si esto esta por todas partes! como me lo quito?

Bueno hacer la dieta es un poco complicado  ya que a lo mejor sueles comer cosas que tienen muchos ingredientes y no sabes lo que llevan, y si tienen algo que no puedes, pues ya no puedes comerlo, pero desde luego el resultado es fantástico.

Pues una vez empiezas a hacerlo, yo fui muy estricta y empecé a hacerlo desde el primer día constantemente, sin saltármelo, y en muy poco tiempo note un cambio espectacular, en apenas un mes había perdido todo el hinchazón, se me habían deshinchado las piernas, la tripa, digería súper rápido la comida, tenia hambre, porque claro enseguida la comida me caía súper rápido y yo estaba acostumbrada a comer platos pequeños y enseguida tenia que volver a comer porque tenia hambre.

A nivel de salud, recuperas un montón la energía, notas que te mejora la salud en general, los dolores de cabeza pues se me han quitado, siempre que hacia alguna actividad física tenia muchas agujetas (para mi eso era algo normal) y de repente deje de tenerlas, asique me di cuenta de que estaban provocadas por las propias toxinas que tenia en el cuerpo.

Tenia también muchas contracturas en la espalda, ya no las tengo, es como de repente toda la salud mejora, dejas de tener problemas que creías que eran normales y que siempre iban a estar ahí contigo y bueno, esta es un poco mi experiencia, espero que os sirva, gracias!

Soy una mujer de 45 años.  Me hice la analítica hace 1 año y 1 mes aproximadamente.

No tengo problemas serios de salud, al menos que yo sepa. Pero antes de seguir la dieta, tenía problemas de acidez que no podía resolver ni comiendo alimentos teóricamente sanos, ni con medicamentos de tipo antiácidos. También tenía molestias intermitentes en los riñones.

Desde la adolescencia he intentado hacer dieta y ejercicio para mantenerme en forma. Pero después de 3 embarazos en los que engordaba 20 kg en cada uno, no conseguía recuperar mi peso normal. Ni con dietas tradicionales, ni con ejercicios (correr y gimnasia).

Lo primero que noté con la dieta de medisynxlab fue que la acidez desapareció por completo en menos de 1 semana, sin tomar ningún medicamento. Después también desapareció el dolor de riñones. Las digestiones eran ligeras a pesar de comer cantidades importantes y comenzaba a desinflarme. Me encontraba mucho mejor en general: dormía mejor, las digestiones no me afectaban, y en 8 meses pasé de una talla 44/42 a una 38/40. Y no vuelvo a engordar. Lo que más me interesaba cuando empecé era perder peso. Pero ahora que lo he perdido, lo que más aprecio es la salud que se gana, el bienestar general y que esta dieta me proporciona el conocimiento para pasar el resto de mi vida con el máximo nivel de salud que mi cuerpo me permita. Eso es lo que quiero para mis hijos, y a ellos también les ha ayudado mucho. A mi hija de 5 años, que tenía dermatitis atípica grave, las heridas de la piel le sangraban y no podía dormir por los picores, a pesar de utilizar todas las cremas del mercado. En una semana con la dieta, le cicatrizaron sus heridas rápidamente, desapareciendo por completo, y se le quitaron los picores al 100%. Ahora es una niña normal y feliz sin problemas de piel y sin necesidad de usar ninguna crema, y que además, duerme profundamente toda la noche. Otra de mis hijas tenía problemas de digestión y náuseas frecuentes, que también han desaparecido con la dieta. Ahora voy a hacer la misma analítica a mi hijo de 4 años, porque lleva un tiempo con problemas digestivos (ganglios del abdomen inflamados por intolerancias según la medicina tradicional) y creo que ésta es la mejor forma de conocer el máximo número de alimentos a los que es intolerante. Creo que es el mejor regalo que puedo hacer a mis hijos: su salud.

Me llamo Lola y voy a contar mi experiencia.

Todo comenzó hace un par de años, cuando tuve un sarpullido en la piel, que no era capaz de solucionar ni con corticoides.

Unos años antes de esto, comencé a hacer yoga para gestionar el estrés. Gracias a ello, conocí a un grupo de personas que me fueron introduciendo en el cuidado de uno mismo, no solo a nivel físico sino también psíquico. Con el paso de los meses y cerca de dos años antes de que me apareciera ese sarpullido, fui dejando de comer carne progresivamente hasta llevar una dieta mayoritariamente vegetariana (que solo me saltaba por algún compromiso social).

Todo me iba mucho mejor, yo creía estar contenta, tener energía y llevar mi vida diaria de manera normal, aunque con algunas excepciones: había momentos en los que necesitaba descansar durante mucho tiempo, me salían muchas ampollas en los pies (aunque usara zapatos adecuados y cómodos o llevara usando los mismos zapatos durante años), comencé a tener migrañas incapacitantes de que duraban varios días y un periodo largo y dolorosísimo, que me inhabilitaba para llevar un ritmo normal. Tenía episodios depresivos y de desgana, cambios de humor muy pronunciados, procrastinaba y me sentía mal después, intentaba adelgazar y no lo conseguía.

Estuve yendo a diferentes especialistas, que después de sus análisis me diagnosticaban que todo era normal (tengo antecedentes familiares de todas estas dolencias) y que me prescribían medicinas para atenuar los síntomas, aunque sin encontrar una causa aparente.

Probé la acupuntura, que me ayudó bastante con las migrañas y la alergia primaveral pero nada más. Lo demás seguía igual.

Cierto día, empecé a notar cambios físicos en la profesora de yoga. Ésta me comentó que estaba siguiendo un tratamiento contra la cándida albicans, debido a ciertas dolencias que estaba teniendo. Hasta a aquel momento, yo conocía sobre este hongo, pero a nivel vaginal, pues, a veces sufría algún brote.

Me seguí informando sobre ello, todas las repercusiones que tiene la sobrepoblación en el cuerpo, cómo se produce y cómo afecta a los organismos. Acudí a una charla de Anne, donde explicaron todo y conocí algunas experiencias más.

Con toda esta información, solemos pensar, “sí, tengo algunas dolencias similares a las que me están exponiendo, pero siempre las he tenido, son normales en mí, yo estoy bien”.

Después de esta charla y observando que mi profesora cada día estaba mejor, fui observándome más profundamente: notaba más intensamente muchos de los síntomas, que parecían que se acrecentaban en determinadas circunstancias hasta que me asusté con el sarpullido.

Ese mismo verano, al volver de vacaciones, pedí cita y me hice la prueba. A finales de septiembre recibí los resultados: mi cándida estaba a más del 37% y casi todos los alimentos en los que basaba mi dieta vegetariana favorecían su proliferación. Fue un shock. Cada vez estaba más convencida de que quería llevar este tipo de alimentación, cada vez me era más fácil llevarla a cabo (incluso había conseguido que en el comedor del trabajo pusieran una alternativa sin carne) y de repente, lo que mejor me venía era comerla.

Durante los primeros días (¡y semanas!) pasé por una fase de negación: los resultados de mi prueba eran los más duros de sobrellevar comparados con los de mis compañeras de yoga (alguna más a parte de la profesora se lo hizo también). No quería renunciar a tanto, el hecho de tener cambiar por completo mi dieta me suponía tal esfuerzo (incluso llegué a pensar que atentaba contra mi dignidad), que cambiaría mi vida y mis rutinas diarias tan radicalmente… Pero lo que más me preocupaba era a nivel social: salir a comer fuera sería un suplicio porque no podía comer ninguna comida normal. No lo dije antes, pero en un país como España, que tu dieta no incluya trigo, cebolla, tomate o huevo es, por decirlo de alguna manera, insalvable.

Lo que hice después de conocer los resultados fue ir “gastando” todos aquellos alimentos que debía eliminar definitivamente (no me gusta malgastar comida): algunos los seguía cocinando (y disfrutando como si fuera la última vez que los comía), otros los fui regalando a la gente que conocía.

Con el paso de los meses, fui sustituyendo algunos alimentos por otros. En algunos momentos me bloqueaba y parecía que siempre hacía las mismas comidas, que había poca variedad en mi dieta, pero ya había empezado a notar cambios a nivel digestivo y quería continuar. Y llegó diciembre: un mes muy complicado de llevar, y considero que aún más con mi profesión (soy maestra). Es una fecha en la que te hacen regalos y no precisamente son vales de descuento para comprar en el mercado del barrio, sino cajas de bombones (no puedo tomar chocolate ni frutos secos) y dulces de todo tipo cargados de azúcar y aceite de girasol (que también alimenta a mi querida amiga). Imaginen: tentaciones a gogo, en las que dices “bueno, por una vez…”

Empieza enero y llegan los buenos propósitos: llevaría la dieta muy estrictamente. Pero no lo conseguía, siempre había alguna comida deliciosa que me impedía mantenerme en mi propósito.

En abril todo cambió. Empezaba a notar cambios más concretos, sobre todo a nivel de energía, dormía mejor y me dolía menos la cabeza y el periodo, así que decidí que era el momento. Ya había sido flexible durante los meses anteriores pero esta vez iba a intentarlo de verdad. Comencé a llevarme la comida al trabajo y a organizar mi tiempo mejor para poder comprar comida y cocinarla. Me impuse unos hábitos más estrictos de descanso y procuraba no hacer mucha vida social (mi entorno no comprendía nada de lo que me pasaba y me hacía rendirme a mi determinación). Me lo tomé como si estuviera haciendo una oposición: hay que esforzarse para conseguir lo que uno quiere y yo quería mejorar mi calidad de vida.

Y lo fui llevando como podía, había días mejores que otros, iba proponiéndome día a día seguir en la línea de no tomar nada que alimentara a la amiguita, aunque era flexible y, si en algún momento tomaba algo conscientemente que no debía, aprendí a no sentirme culpable y a volver de nuevo al buen camino. ¡Y a beber aún más agua!

En junio yo ya notaba los cambios: a nivel físico estaba deshinchada, energía desbordante (podía con todo en el trabajo y a tiempo, lo que es muy importante para mí), la cabeza casi no me dolía y tampoco tenía mucho síndrome premenstrual o dolor. Julio y agosto supusieron una liberación de estrés del trabajo que favoreció que continuara en la estela sin saltarme nada de la dieta, excepto el azúcar: no fui capaz de resistirme a comer melón, sandía o plátano. Pero me lo tomaba bien, porque son frutas que, cuando la cándida se equilibre, podré tomar sin problemas.

En septiembre ya había bajado unas dos tallas, mi piel estaba más luminosa que nunca y mis ánimos y ganas eran contagiosos. Todo el mundo notaba los cambios y me preguntaba. Al resumirles la historia, pocos parecían convencidos de querer hacer un esfuerzo semejante.

Después de casi dos años desde que comencé a cambiar mi alimentación, aún me queda un largo camino. Las tentaciones siempre están ahí, sobre todo para las personas que disfrutamos de la comida.

Pero las repercusiones que una alimentación tóxica han tenido en mi vida diaria han sido muy duras, tan duras, que ahora, cuando tomo algo que no me sienta bien (inconscientemente) lo noto, pues los cambios que he hecho en mi dieta me permiten escuchar a mi cuerpo de esta manera. Antes era incapaz. Ya he normalizado este cambio de hábitos alimenticios. Ha supuesto tal beneficio en mi calidad de vida, que vacilas mucho en saltarte la dieta: ni migrañas, ni SPM, ni reglas dolorosas y largas, mejor ánimo, más energía, más ganas de hacer cosas. Y llega un momento en el que te encuentras preparada para retomar esa vida social porque ya sabes controlar tu instinto, lo que sí puedes y lo que no.

Cometer errores supone una reacción instantánea, en mi caso, vuelven los dolores de cabeza, las reglas incapacitantes, la desgana, la procastinación. Y dejas de cometerlos.

Para concluir, me gustaría transmitir que, a parte de todos los beneficios a nivel físico y anímico que te provoca estabilizar la población de cándida albicans en el intestino, este proceso ayuda a aprender a conocer tu cuerpo y a interpretar todo lo que nos quiere transmitir cuando lo estamos dañando. Es un aprendizaje continuo, pero que perdura y facilita la buena salud que todos deseamos. No voy a decir que es fácil, pues todavía estoy en el proceso de eliminación, pero estoy cada día más cerca de deshacerme de ella por completo. Au revoir Cándida!